La familia típica española, es una familia acomodada, a la que no le falta ningún tipo de detalles, ¿no? de echo dicen muchos que vivimos por encima de nuestras posibilidades. En todas las casas, hay televisión, teléfono, lavadora y un largo etc de electrodomésticos que nos hacen la vida mucho mas fácil y cómoda.

Pues bien, en la mayoría de las casa también hay animales, bien perros, gatos, peces, pájaros, y otro largo etc.

El problema es cuando se rompe uno de estos electrodomésticos amigos, ” Dios se ha roto la lavadora, que vamos a hacer”. Llamamos al técnico y no se nos ocurre preguntarle cuanto nos va a costar. Lo llamamos, rezamos para que venga cuanto antes, nos desquiciamos pensando en que sera de nuestras vidas sin lavadora y esperamos resignados a que venga este técnico.

Ya ha llegado, vemos que sin apenas mancharse las manos, nos dice que su vista son 50€ y que mejor nos compremos otra lavadora, porque nos va a salir mas barato que arreglarla, NOOOOOOOOOOO, esto es el fin del mundo, ahora a comprarme una lavadora, con lo bien que me había hecho yo a esta.

Pues resignados soltamos los 50€ porque nos digan que tenemos que gastarnos otros cuantos en una nueva lavadora, pero nadie protesta, eh, que quede claro.

Ahora, nuestro perrito se pone malo, y claro quien mejor que su veterinario. Lo llamamos un domingo por la tarde, porque nuestro perro esta malisimo. El veterinario nos atiende la llamada, pero nos advierte que si ve a nuestro perro, nos cobra la urgencia.

Ya empieza a picar el bolsillo, y con la boca chica le preguntamos que cuanto es la urgencia.

-Pues, 50€, nos dice.

-¡SOLO LA URGENCIA!, bueno pues ya mañana se lo llevo.

Osea que le hago moverse de su casa, un domingo, para ver a mi perro y ¿me cobra 50€? pero bueno que pasada. Ah! claro,

la lavadora es importantísima, ese electrodoméstico que nos facilita la vida, no podemos vivir sin el.

¿Pero que es nuestro perro?… solo es un animal que nos da su cariño, su compañía, su lealtad, su fidelidad, otro largo etc…. ¿a cambio de que?, de nada, de por lo menos un poco de cariño, de cuidados y de interesarnos por el cuando este malo.

Eso no nos lo pide el, sino nuestra conciencia. Debemos valorar, lo que nos da nuestra mascota y lo que hacemos por el.

Pensemos que es un ser vivo, y que nosotros somos todo para él.

Que si no podemos vivir sin lavadora y sin nuestra mascota si, no deberíamos poder tener mascota.

Llenemos nuestra casa de electrodomésticos, pero no tengamos animales de compañía, porque realmente no estamos capacitados para ello.

Prefiero lavarme la ropa a mano, que dejar morir a mi perro o a mi gato.