Entre todas vamos a elaborar un plan no para ahorrar como dice el título, sino para intentar llegar a final de mes, escurramos los monederos enomina.gif intentemos sobrevivir.

Lo primero es ir al hipermercado lo menos posible, solo cuando la nevera parezca el polo norte, no por el frío, sino por lo vacía que esté. Y desde luego nunca se os ocurra acudir a la compra con hambre, en un momento e impunemente os podéis fundir el sueldo de todo el mes y solo en guarrerias, que no se porque pero es lo que más apetece, se nos podía antojar unas zanahorias, saludables y baratas, no mejor unos saladitos, o esas tartas que están para comerselas. ¡Ni se os ocurra ir a comprar con los niños de la mano!, sobra decir porque.

El agua es un bien escaso, lo mejor es bañarse todos juntos, niños por un lado, adultos por otro (esta idea me encanta, a mi hija de 14 años, no creo), tampoco diré porque.

¿Y la luz?, estoy por enganchar el cable a la farola, pero como no tengo ni idea de electricidad me voy a electrocutar, anda y el teléfono, que creo que tengo cerca un armarito de esos.

Lo malo es la calefacción que en Salamanca a ver quien es la guapa que no la enciende, aunque bien mirado también ahorro en corriente eléctrica, ¡así no tengo que enchufar la nevera!

Desvaríos aparte, es tarea imposible no tirar de tarjeta de crédito, los sueldos no suben pero la facturas si y la nómina ya no se puede estirar más.