He estado leyendo varios artículos y cosillas por ahí sobre la seducción, y después de tanto tiempo los hombres siguen estando muy perdidos en cuanto al tema de como seducir a una mujer. Solo necesitan hacernos sentirnos especiales, únicas, que solo existimos para ellos, por lo menos en ese momento y en ese lugar.

 

sed.jpg


Es casi seguro que a alguna de vosotras os habrá pasado esto: estáis cenando en vuestro restaurante favorito, es tarde, la comida es estupenda, ha sido una semana espantosa, aunque es viernes y te has tirado varias horas en el cuarto de baño, para estar lo más perfecta posible, pero ha merecido la pena para celebrarlo estáis ahí los dos juntos.
A pesar del esfuerzo, y es que estabas realmente cansada, el no se ha fijado en el recogido ni en las uñas perfectamente modeladas, con ese tono que tanto te gusta, entre rosa y nácar, no ha abierto la boca, solo un beso casto y ha saludado con educación.

Menos mal que la conversación se ha vuelto más animada, aunque siempre los mismos temas: laborales, algún problema familiar. El vino es delicioso y empieza a hacerte pensar en algo más pecaminoso. Ya estas hacia el medio de la cena, y aun no ha comentado nada sobre tu aspecto, de repente una rubia explosiva se ha levantado, estaba en la mesa de al lado, la mayoría de los hombres de la sala la observan, unos de reojo y otros más descaradamente, es hermosa y entiendes porque la miran, entre ellos tu acompañante, esta embobado aunque solo unos instantes antes de darse cuenta de tu reacción, luego un silencio incomodo y comenta algo sobre algún programa de televisión.

Y tu te sientes como un bicho insignificante, para el ya no merece la pena seducirte, recuerdas vagamente que hubo un tiempo en que también te miraba embobado, que te agarraba por si te caías al subir una acera, y es triste, te arruina la cena, y seguramente la noche acabara de una forma distinta a la que hubieras soñado, por lo menos sin la mitad de emoción y bastante frustrante.

Pensarás que no mereció la pena tanto empeño en estar radiante y la próxima vez acudirás con esos vaqueros gastados y la camiseta de siempre, y así se irá perdiendo la magia o quizás decidas seguir arreglándote para sentirte fascinante o para encontrar a alguien que sepa apreciar lo que vales como mujer, alguien que te haga sentir verdaderamente deseada.