Las mujeres nos pasamos la vida esperando algo de los hombres, ellos son simples, si quieren algo lo piden o lo cogen sin más. A nosotras nos gusta complicarnos la vida de mala manera.
Nos anticipamos a lo que va a ocurrir, y eso es una equivocación porque si no acertamos llega el desengaño. Si yo me quito una camisa porque esta sucia, no dudo, ya la veo incluso antes, ahí, colocada en el cubo de la ropa sucia, eso es ir un paso por delante, ellos no, se la quitan y ya está, queda ahí, tirada en el suelo, no se comen el cerebro.

Esperamos, respeto, amor por parte de nuestros hijos, que nos valoren en nuestro trabajo. ¿No seria mejor hacer las cosas, sin más?, porque los que están a nuestro alrededor no son adivinos, y hablad claro de una vez, explicad lo que deseamos del otro.

Si no lo hacemos, si cargamos siempre con todo, si sumisas, no pedimos, no nos apropiamos de un cachito de nuestros anhelos, al final caeremos en la incomprensión, en la depresión. No nos sentiremos queridas, si no alguien sin valor.

No esperéis, reivindicad igualdad, justicia, no aceptéis algo solo porque se espera de vosotras que lo hagáis, porque siempre ha sido así y queda mal en el papel de mujer que nos han repartido.