Voy a hablar sobre la educación en nuestro país, quizás no sea la persona más indicada para hacerlo, tengo varias amigas profesoras y ellas seguramente tendrán mejor punto de vista que yo.
Aunque tengo una referencia que puede que ellas no tengan, la de mi infancia, soy más mayor que ellas y puedo comparar distintas generaciones.

Cuando yo era pequeña, las aulas estaban superpobladas, había muchos alumnos, pero tenía una explicación lógica: entonces, las familias con menos de tres hijos eran “raras”.
Pero este hecho hoy día no tiene razón de ser. La mayoría de mis amigas tienen como mucho dos, “ahora la rara soy yo”. Entonces ¿porque en el aula de mi hija hay 26 alumnos y hay algunas en las que incluso hay más?.
No duplican las aulas, como consecuencia, si hablas con cualquier profesor de infantil o primaria, no pueden dar de sí más de lo que dan, no pueden detenerse con aquel alumno que lo necesita.
Hasta que la educación de nuestros hijos, no sea más que un tema político, llevado por personas que su único mérito es el tener contento a su partido no vamos a conseguir nada, todo lo que concierne a su aprendizaje debería estar estudiado por profesores competentes, que son los que en realidad saben lo que necesita un alumno.
Nuestros hijos crearan el futuro del país y es bastante evidente que este sistema que ya funciona desde hace mucho tiempo no es el correcto.
Este tema no es más que un tema presupuestario, al que destinan lo mínimo y del que solo se acuerdan en épocas de elecciones.

Luego está el problema de coordinación que tienen, deciden cosas sin contar con los centros de enseñanza, recuerdo el año pasado, que para conseguir mejores calificaciones en los alumnos con varias asignaturas suspensas a alguien se le ocurrió la idea de reforzarlos con una par de horas más semanales, por las tardes. Los padres recibimos un comunicado para que los fuéramos a inscribir y en el centro no tenían ni idea de lo que estábamos hablando. Debe ser que las clases las iban impartir en el ministerio de educación, que por cierto me ha costado saber como se llama en la actualidad, porque en mi vida he visto un gobierno que haya cambiado tantas veces los nombres de los mismos.