CompárteloEstas sentada en ese banco de la estación, más exactamente estas apoyada sin ganas sobre el borde, de espaldas al anden, dejas caer tu cuerpo sobre el con desgana, la pierna doblada por la rodilla asomando por entre esa falda que escandaliza a tu madre cada vez que coméis juntas y estas guerrera. De pronto [...]

continúa leyendo.....