Esta campaña anti alcohol con pretensiones de indagar en nuestro interior quizá consiga lo opuesto, cargarnos de razones para hacerlo, porque siempre se bebe por un motivo, olvidar, soledad, aburrimiento y en caso de adolescentes, sus ganas de correr hacia la edad adulta, hacia el desastre.

Es sobre todo una necesidad de cambiar algo en tu vida, generalmente imposible, querer conseguir la libertad de una forma equivocada y pensamos que sin consecuencias.

Pero es como ver una película representada por ti, totalmente ficticia, tal vez dure unas horas pero termina y vuelves a tu vida, así que no bebas si te conviertes en alguien  peligroso,  si reaccionas al alcohol de una forma violenta, poniendo en juego tu vida y la de los demás.

Hay más personas alcohólicas de lo que pensamos, existe de fondo un problema grave, cuando se instala en nuestra rutina es porque nuestra vida no es lo que deseamos, queremos cambiar pero no podemos, necesitamos ayuda y debemos buscar a alguien que nos tienda la mano, un profesional que nos enseñe a afrontar nuestros problemas. ¡Nunca es tarde para tener el control!