El intento de lavar y planchar la imagen de la casa de real resulta ya insultante para todos los que están en situación crítica en nuestro país.

No voy a juzgar las andanzas del señor Urdangarin, no tengo datos de primera mano, voy a ir más allá, ya que lo que si tengo es buena memoria, y si no, ya está este blog para dar fe.

 ( http://www.todomarujas.com/2009/05/13/paquetebomba-d…e-del-gobierno/ ) y aclaro que siempre me ha gustado el rey y su familia, que lo cortes no quita lo valiente.

Esta olla ya atufa desde lejos. Según el artículo que publique hace ya más de dos años, con gran indignación por mi parte, telefónica después de anunciar a sus empleados un aumento miserable de sueldo contrata a un señor, jugador de voleibol como asesor, por una cifra de vértigo,  vale que es el marido de la infanta, pero estamos hablando de una empresa internacional, con montones de personas mucho más capacitadas para hacer ese trabajo, suena muy mal, por todos los ángulos, se notó la mano poderosa que tuvo que influir para semejante contrato, y no me refiero al Dios divino, este tuvo que ser más terrenal.

No parece que Nuestra querida familia real quisiera mucha transparencia entonces, más bien fue el clásico “tapa caca”, alejemos el marrón y que no se entere nadie. Tampoco veo mucha rapidez de reacción, como nos dicen los monárquicos intentando minimizar el daño.

Creo que lo están haciendo rematadamente mal cuando nos aseguran que quieren que se cumpla la ley por un igual, mientras hacen declarar a uno y este “real timador” aún no ha dado ni una explicación. ¿Por qué sólo está imputado uno?, es fácil de adivinar.

Es poco creíble que su principesca esposa no sepa nada, a no ser que sea tonta de remate, “pobrecilla”, debería tener cuidado con lo que firma, puede que haya ido a malos colegios, de esos de barriada marginal y cualquier día se queda en la calle.

Nos ha salido la paloma cuca.

Se está juzgando a un señor por aceptar unos trajes y aún no se le han pedido explicaciones a alguien que se ha forrado gracias a los alcaldes de varios ayuntamientos de España, a la vez que les congelaban el sueldo a los empleados del municipio.

“Viva esta España de mantilla y pandereta, donde todos somos iguales ante la ley”.  ¡Manda huevos!.